Es aconsejable que la mujer víctima de violencia doméstica tenga una salida a la comunidad, haga la denuncia, se rodee de testigos, hable en los lugares a los que concurre, todo lo que sea necesario para que la comunidad entre en este tema, que salga del hogar. El espacio público es el que puede ayudarla a romper ese círculo. En esa salida a la comunidad, es fundamental, ni bien suceda la situación de violencia, hacer la denuncia en la comisaría o en los tribunales, sobre todo que no se quede con la exposición civil, que se haga la denuncia. Dentro de lo posible, es conveniente que vaya acompañada, porque el refuerzo de otra persona le dá más seguridad, y que insista en que le tomen la denuncia porque si hay violencia hay delito y tiene que ser tomada la denuncia. También tiene que concurrir, si hay muestras físicas, al primer centro asistencial nacional, provincial o municipal, donde quede muy claro el diagnóstico, un antecedente, si es que la comisaría no tiene médico forense. Si hay un forense en la comisaría, la debe revisar. Debe tomar la mayor cantidad de recaudos posibles y datos para que puedan ser volcados en su expediente, tratar de tener siempre a mano todos los documentos de la mujer y los niños, todo lo que le permita acreditar ante el tribunal los vínculos, y los títulos de propiedad de los bienes en común. Una vez que sabe que Juzgado interviene, debe concurrir y recurrir a cualquier tipo de centro de asistencia donde haya tratamiento de ese tema. Si bien la sola acción jurídica no remedia este tipo de situaciones, es muy importante que la mujer pueda reconocer y defender sus derechos.