
El femicidio representa una escala de la violencia de género o maltrato de mujeres. Está relacionado con el término genericidio creado por Mary Anne Warren en 1985 en su libro Gendercide: The Implications of Sex Selection [1] (Genericidio: las implicaciones de la selección por sexos). Mujeres entre los 15 y los 44 años tienen una mayor probabilidad de ser mutiladas o asesinadas de una forma u otra por hombres que de morir de cáncer, malaria, accidentes de tráfico o guerra combinados.
De acuerdo al Centro de Ginebra para el Control Democrático de las Fuerzas Armadas [2] (DCAF) entre 113 y 200 millones de mujeres "faltan" demográficamente. Esta brecha es el resultado de diversos mecanismos:
-Aborto de los fetos de niñas basado en una selección deliberada.
-Infanticidio en los países en los que se prefiere a niños varones.
-Falta de comida y atención médica, que se desvía hacia los miembros --masculinos de la familia
-Los llamados «asesinatos de honor» y las muertes de dote.
-Tráfico de mujeres
-Violencia doméstica
Esto implica que cada año entre 1,5 y 3 millones de mujeres de toda edad son víctimas de la violencia de género. La falta de cuidados médicos implica la muerte de 600.000 mujeres al año durante el parto .También hay sospechas de que hay femicidio entre las mujeres indígenas canadienses. Quinientas mujeres aborígenes han sido declaradas como desaparecidas o han sido asesinadas desde 1980, un número desproporcionado si se tiene en cuenta lo reducido de la población indígena canadiense. Estudios sociológicos explican que estas mujeres son vistas como blanco fácil para la violencia porque su raza las sitúa en lo más bajo de la jerarquía social y económica.
Para el 25 de noviembre, Día Internacional por la No Violencia contra las Mujeres, los grupos de mujeres y feministas se aprestan a realizar acciones en toda América Latina y el Caribe para exigir el término de la violencia contra el 52 por ciento de la población mundial: las mujeres. Uno de las formas más perversas de violencia es el feminicidio, el que ya tiene a su haber más de 1.500 casos en América Latina.
Son crímenes que pesan sobre la conciencia de los Estados, que, al no intervenir según las obligaciones establecidas en el derecho internacional, permiten la impunidad de este fenómeno, conocido como feminicidio, sostuvieron participantes del encuentro.
